|
San Juan Bosco
Al llegar Jesús al pie del monte de los Olivos, entró en un huerto del valle cercano, llamado Getsemaní. Encargó a los demás apóstoles que se detuvieran, y Él con Pedro, Santiago y Juan se alejó algo más para hacer oración. En este lugar, fue precisamente donde el Salvador sintió todo el peso de las miserias humanas, que voluntariamente había tomado sobre sí. Oró y sumamente apesadumbrado, dijo a los tres discípulos: —“Mi alma está triste hasta la muerte; quedaos aquí y velad conmigo”. Se alejó a la distancia de un tiro de piedra, y volvió a orar: —“Padre mío, si es posible, aleja de mí este cáliz de la pasión; pero no se haga mi voluntad sino la tuya”. Como continuase orando con más fervor cayó en agonía, y fue tan grande la vehemencia de su dolor, que tuvo un copioso sudor de sangre, que empapó sus vestiduras y llegó hasta mojar el suelo. En aquel momento, se le apareció un ángel que lo consoló. Después de esta larga oración, volvió donde estaban los tres discípulos y como los encontró dormidos les dijo: —“¿No habéis podido velar una hora conmigo? Velad y orad para no caer en la tentación” Traición de Juda Jesús fue a orar tres veces y concluía siempre diciendo que no se hiciera su voluntad sino la de su Padre celestial. Vuelto nuevamente a sus discípulos y encontrándolos vencidos por el sueño, les dijo: —“Ya podéis dormir y descansar. Ha llegado ya la hora en que seré entregado en manos de los pecadores. El que me va a traicionar está cerca”. Hablaba aún, cuando se le apareció Judas, acompañado de gente armada con lanzas, palos, linternas y luces; se acercó a Él y le dijo: —“¡Salve, Maestro!”, y lo besó. Jesús le contestó apaciblemente: —“Amigo, ¿a qué has venido? ¿Con un beso me traicionas?”. Vuelto después a la turba, dijo con majestad: —“¿A quién buscáis?”. Le contestaron: —“A Jesús Nazareno”. Y Él les dijo: —“Yo soy”. A estas palabras cayeron todos en tierra, como heridos por un rayo. Luego añadió: —“Si me buscáis a mí, dejad libres a estos”. Al ver que ponían las manos en su Maestro, llevado Pedro por un exceso de celo desenvainó la espada y de un golpe cortó la oreja a uno de los que habían asaltado a Jesús, llamado Malco. Jesús lo reprendió y, tocando después la oreja de Malco, lo dejó perfectamente sano. En seguida, dijo a la turba: —“Habéis venido a prenderme con espadas y palos, como si fuera un malhechor; he estado todos los días con vosotros en el templo y no me habéis prendido. Pero esta es vuestra hora”. Dicho esto, se entregó en sus manos, lo ataron y bruscamente lo llevaron a Anás y de allí a Caifás, el cual aquel año era pontífice de los judíos. Presa del mayor espanto, huyeron los discípulos; solo Pedro seguía de lejos a su divino Maestro. Aprendamos, por lo que le sucedió a los apóstoles, los grandes males que suele acarrear el descuido y la falta de la oración.
Jesús es herido cruelmente en casa de Caifás Caifás interrogó a Jesús acerca de su doctrina y discípulos, y este le contestó que nada había dicho en secreto y que podía saber su doctrina por los que le habían oído. Uno de los ministros, creyendo que Jesús había con estas palabras faltado al respeto al pontífice, le dio una bofetada, diciéndole: —“¿Así respondes al pontífice?”. Jesús, con admirable paciencia, no hizo más que contestarle: —“Si he hablado mal, dímelo; y si bien, ¿por qué me hieres?”.
|
Navidad En el “crepúsculo” del Sol de Justicia |
|
Oración para alcanzar remedio en las actuales necesidades de la Iglesia Padre Santo, que estáis en los cielos, no sois Vos desagradecido, para que piense yo dejaréis de hacer lo que os suplicamos, para honra de vuestro Hijo... |
|
Jesús reprende a los Fariseos Los profetas anunciaron que el Mesías sería contradicho por su pueblo y especialmente por los que más obligados estaban a creer en él, los escribas y los fariseos*, enemigos jurados del Salvador... |
|
Fin del pensamiento e igualdad entre hombres y animales El gusto y la capacidad de pensar hasta ahora fueron característicos de todas las culturas y civilizaciones. Ese deseo de pensar y la valoración del raciocinio humano está siendo puesto en jaque por una nueva corriente de filósofos, académicos y pensadores que está encontrando eco en los medios de comunicación y —paradójicamente— en centros de pensamiento de izquierda... |
|
¿Puede el hombre prever los acontecimientos? Por ser “La Palabra del Sacerdote” una de las columnas más apreciadas de Tesoros de la Fe, con el fallecimiento del recordado Mons. José Luis Marinho Villac la dirección de la revista Catolicismo [que publica originalmente esta columna] me pidió que le diera continuidad, respondiendo a las consultas hechas, en su mayoría sobre temas religiosos... |
|
El formidable poder de la música Nacido en Pittsfield, Massachusetts (EE.UU.), Philip Calder ya mostraba un gran talento musical a los siete años, cuando empezó a recibir clases de piano... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino