Historia Sagrada Jesús en lo alto del Calvario

San Juan Bosco

Uno de los ladrones blasfemaba contra Jesús, pero el otro lo reprochó diciendo: —“¿Tampoco tú temes a Dios? Nosotros recibimos la pena justa por nuestros pecados, pero este es inocente”. Y, arrepentido de sus pecados, decía a Jesús:

—“Señor, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino”. Su fe le hizo santo. En efecto, le contestó el Redentor:

—“Hoy estarás conmigo en el Paraíso”.

Mientras ocurría esto, los soldados se repartieron los vestidos de Jesús, pero no dividieron su túnica porque era inconsútil y la sortearon. De esta manera, se cumplió la profecía de David, cuando hablando del Redentor dijo:

—“Se repartieron mis vestidos y sortearon mi túnica”.

Últimas palabras de Jesús

Estaban al pie de la cruz María, Madre de Jesús, María Magdalena, María hija de Cleofé y el apóstol Juan. Jesús miró a su madre e indicándole con los ojos a Juan le dijo:

Crucifixión, Simon de Vos, s. XVII

—“Mujer, ahí tienes a tu hijo”. Vuelto en seguida al discípulo amado, añadió:

—“Ahí tienes a tu madre”. Desde aquel momento, Juan consideró como madre a la Virgen María.

Entonces, se oscureció el sol y, por espacio de tres horas, las tinieblas cubrieron la tierra. Hacia la hora de nona, como Jesús dijera: —“Tengo sed”, uno de los presentes puso una esponja empapada en vinagre, en la punta de un palo y se la acercó a los labios. Por último, gritó Jesús en voz alta:

—“Todo está consumado”. Y mientras decía: —“Señor en tus manos encomiendo mi espíritu”, inclinó la cabeza y murió.

Seamos agradecidos, oh jóvenes, a nuestro divino Salvador. Él padeció y derramó toda su sangre por nosotros. Amémoslo de todo corazón y que este mismo amor nos anime a guardar sus santos mandamientos a costa de cualquier sacrificio.

Caridad de Jesús

Entre las muchas virtudes de que Jesús dio brillantes pruebas en su pasión, descuella el valor con que sufrió tantos dolores sin pronunciar una sola queja y, aún más que esto, el amor que profesaba a los pecadores. Judas lo traiciona y, a pesar de esto, lo recibe como amigo. Malco lo prende y él le cura la oreja. Pedro lo niega y, con una mirada cariñosa, lo convierte. Lo azotan cruelmente, cubriendo su cuerpo de una sola llaga, y calla. Los verdugos lo clavan en la cruz, le insultan, blasfeman contra él y ruega a su Padre celestial que los perdone. Mientras agoniza en la cruz, un asesino le pide perdón y, al instante, le promete el paraíso. Caridad fue esta que no puede ser sino de un Dios, que debe animar al cristiano a padecer por Él y a perdonar con generosidad a los que le han ofendido.

Milagros que siguieron a su muerte

Toda la naturaleza se conmovió cuando murió el Salvador. Además de las tinieblas, que cubrieron toda la tierra, se rasgó el velo del templo (es decir, la cortina que separaba el altar mayor del resto del templo), tembló la tierra, se resquebrajaron las rocas, se abrieron los sepulcros, resucitaron algunos muertos, que desde largo tiempo estaban sepultados, y se aparecieron a muchos. Los mismos soldados, sobrecogidos de espanto y penetrados de dolor, decían:

—“Verdaderamente este era Hijo de Dios”. En vista de tales y tantos prodigios, los que habían estado presentes en aquel espectáculo volvían dándose golpes de pecho por el dolor de sus pecados.

‹ ¿Por qué el tercer secreto de Fátima no fue divulgado en 1960? San Gregorio de Nisa ›
San Gregorio de Nisa ›
‹ ¿Por qué el tercer secreto de Fátima no fue divulgado en 1960?



Tesoros de la Fe N°183 marzo 2017


Nuestra Señora de Sonsoles Dulce Protectora de Ávila
Marzo de 2017 – Año XVI La Iglesia autoriza el culto a Nuestra Señora de Fátima Nuestra Señora de Sonsoles ¿Por qué el tercer secreto de Fátima no fue divulgado en 1960? Jesús en lo alto del Calvario San Gregorio de Nisa La Comunión de los Santos Venecia, joya del mundo



 Artículos relacionados
La libertad de la Iglesia y la dictadura sanitaria Las recientes medidas dadas por el gobierno para afrontar la segunda ola de la pandemia del Covid-19 ponen de manifiesto, una vez más, que nuestros gobernantes no comprenden a la sociedad peruana ni a quienes la integramos...

Leer artículo

Nuestra Señora de los Milagros y Virtudes Rennes, capital de la antigua región de Bretaña, recoge en el rico bagaje de su historia días de gloria y de oprobio. Los anales de esta localidad remontan su memoria a la época anterior al cristianismo, puesto que en el lugar donde hoy se encuentra la ciudad ya existía otra. Fue conquistada por Craso—miembro del primer triunvirato romano— en el siglo I a. C...

Leer artículo

Santa Maria in Via Creo que la frase “La abundancia de las aguas alegra la ciudad de Dios” proviene de las Sagradas Escrituras. En efecto, la naturaleza no ha podido ser más pródiga en favorecer a la Ciudad Eterna en este sentido...

Leer artículo

Parad y ved No resistí. Era mi intención escribir sobre algún tema como la crisis interna de la Iglesia. Pero sentí que ni en mí, ni a mi alrededor, había condiciones para eso. Del fondo de mi alma subían los recuerdos armoniosos y distendidos de las Navidades de otrora...

Leer artículo

Un autor fecundo, tres luminosas obras Revolución y Contra-Revolución — En defensa de la Acción Católica — La libertad de la Iglesia en el Estado comunista...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino