Santoral
Dedicación de la Basílica de San Juan de Letrán, RomaCatedral de los Obispos de Roma y una de las primeras basílicas dedicadas por Constantino al culto cristiano, ella fue consagrada por San Silvestre en el año 324. |
|
| Fecha Santoral Noviembre 9 | Nombre San Juan de Letrán |
|
Dos basílicas romanas; dos facetas diferentes de la Iglesia Católica Plinio Corrêa de Oliveira
Quien visita Roma nota una diferencia que llama la atención, entre la Basílica de San Juan de Letrán y la Basílica de San Pedro del Vaticano. La Basílica de San Pedro es gloriosa, magnífica, ostenta todo el esplendor del Renacimiento. Sin embargo, después que se la examina bien, deja en el fondo de la cabeza una impresión semejante a la de una fiesta de bodas. La Basílica de San Juan de Letrán es más discreta. Pero tiene un tono de “gran señora”, de una nobleza, grandeza y paz. Ella refleja la conciencia de su propia dignidad, predicado que no posee la Basílica de San Pedro. Esta parece ansiosa por exhibirse para obtener la adhesión de aquellos que la contemplan. Mientras que en la Basílica de Letrán, eso está ausente. Esta es consciente de sí misma, como diciéndonos: “Soy naturalmente así. No me engalano, soy lo que soy. Pero en aquello que soy, soy digna de respeto y veneración”. Es otra impresión, distinta de la que se manifiesta con relación a la Basílica de San Pedro. Estas impresiones son interesantes, porque expresan dos facetas diferentes de la vida de la Iglesia. La Basílica de Letrán puede ser admirada en toda su nobleza: representa la faceta en que estamos en presencia de una especie de naturalidad, dignidad y compostura. Por su lado, la Basílica de San Pedro refleja el hálito del Renacimiento, representando otro espíritu y modo de presentarse.
|
El Confesionario Sagrado locutorio del tribunal de Dios |
|
Vida atrayente en una sociedad orgánica n Francia, es la época de las flores. El palacio municipal de La Barre-en-Ouche está engalanado para el placer de sus novecientos y tantos habitantes y de todos los que transiten por aquellas latitudes... |
|
Señor de los Milagros Por los años de 1651 descubrió la piedad una sagrada efigie de un crucifijo en una pared antigua... |
|
¿Qué eres Dios mío? ¿Qué eres, pues, Dios mío? ¿Qué eres, vuelvo a preguntarte, sino el Señor Dios? Porque, ¿quién es Dios fuera del Señor, quién es Roca fuera de nuestro Dios?... |
|
El Canto Gregoriano “¡Están sonriendo! ¡No es posible!”, exclamó Nerón, el tristemente célebre emperador romano del siglo primero de la era cristiana, al entrar en la arena para deleitarse con la vista de los restos dispersos en el suelo, aún calientes y ensangrentados, de las víctimas de un espectáculo más que acababa de promover... |
|
La sobreviviente (cuento) Adriana era una niña triste. No había pasado por ningún naufragio en alta mar, ni estuvo sujeta a las conmociones de algún terremoto. Sin embargo su vida era una historia de supervivencias ante peligros inminentes, de los cuales sólo escapó gracias al cariño especial que le tenía la Providencia Divina... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino