Verdades Olvidadas ¡Ay de quien se olvida y se aleja de Dios!

San Francisco de Asís, José de Ribera, 1643 – Óleo sobre tela, Palacio Pitti, Florencia

A todos los magistrados y cónsules, jueces y gobernantes de toda la tierra y a todos los demás a quienes lleguen estas letras, el hermano Francisco, vuestro pequeñuelo y despreciable siervo en el Señor Dios, os desea a todos vosotros salud y paz.

Considerad y ved que el día de la muerte se aproxima. Os ruego, por tanto, con la reverencia que puedo, que no echéis en olvido al Señor ni os apartéis de sus mandamientos a causa de los cuidados y preocupaciones de este siglo que tenéis, porque todos aquellos que lo echan al olvido y se apartan de sus mandamientos, son malditos, y serán echados por él al olvido. Y cuando llegue el día de la muerte, todo lo que creían tener, se les quitará. Y cuanto más sabios y poderosos hayan sido en este siglo, tanto mayores tormentos sufrirán en el infierno.

Por lo que os aconsejo firmemente, como a señores míos, que, habiendo pospuesto todo cuidado y preocupación, recibáis benignamente el santísimo cuerpo y la santísima sangre de nuestro Señor Jesucristo en santa memoria suya.

Y tributad al Señor tanto honor en medio del pueblo que os ha sido encomendado, que cada tarde se anuncie por medio de pregonero o por medio de otra señal, que se rindan alabanzas y gracias por el pueblo entero al Señor Dios omnipotente. Y si no hacéis esto, sabed que tendréis que dar cuenta ante el Señor Dios vuestro, Jesucristo, en el día del juicio.

Los que guarden consigo este escrito y lo observen, sepan que son benditos del Señor Dios.

 

* San Francisco de Asís, Carta a las Autoridades de los Pueblos, Directorio Franciscano in http://www.franciscanos.org/esfa/ctaa.html.

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Crueles tormentos que infligieron al insigne Siervo de Dios fray Diego ›
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Tesoros de la Fe N°213 setiembre 2019


Exaltación de la Santa Cruz ¡Con este signo vencerás!
Hijos que mandan Setiembre de 2019 – Año XVIII ¡Ay de quien se olvida y se aleja de Dios! Crueles tormentos que infligieron al insigne Siervo de Dios fray Diego Ortiz El don de la filiación divina El Santo Leño de la Cruz Galería del Palacio de Schönbrunn



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