Estimados amigos: “Voz de Cristo, voz misteriosa de la gracia que resonáis en el silencio de los corazones, Vos murmuráis en el fondo de nuestras conciencias palabras de dulzura y de paz. A nuestras miserias presentes repetís el consejo que el Divino Maestro daba frecuentemente durante su vida mortal: “¡Confianza, confianza!”. Con estas inspiradas palabras el padre Thomas de Saint Laurent comienza su célebre Libro de la Confianza. Con esas mismas palabras he querido dar inicio a esta modesta columna al cumplirse veinte años de la aparición de nuestra revista Tesoros de la Fe. Son 240 números que contienen cientos de artículos en miles de páginas, una verdadera enciclopedia católica que actualmente está conformada por siete gruesos volúmenes. Aunque concebida especialmente para la formación cultural y religiosa de las familias, la revista forma parte también de numerosas bibliotecas públicas y privadas, circula en ambientes universitarios, seminarios y conventos. Cosa singular. En el transcurso del tiempo ha surgido entre los jóvenes una generación que podríamos denominar: generación Tesoros de la Fe. Conformada por quienes desde muy niños han bebido de esta fuente y que gracias al auxilio divino cada día adhieren con más fuerza al pensamiento católico. De brotes de fe como estos nacerá la civilización cristiana del mañana. Inspirados, pues, en el luminoso lema que nos legó el profesor Plinio Corrêa de Oliveira: “Si amamos a Dios sobre todas las cosas, inmolémonos por Él. Si amamos al prójimo como a nosotros mismos, démosle la Fe, nuestro mayor Tesoro”, bajo el maternal amparo de la Santísima Virgen y con el apoyo inestimable de los miembros de la Alianza de Fátima, continuemos trabando el buen combate del apostolado de la buena prensa, con una confianza inconmovible en la promesa mariana de Fátima: “Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará”. En Jesús y María, El Director
|
¡Confianza, confianza! Madre del Buen Consejo, ruega por nosotros |
|
El Paraíso Terrenal El Señor, dice el Génesis, había plantado desde el principio un jardín de delicias, y en él había colocado al hombre que había formado (2, 8)... |
|
El Pont Neuf de París Estas fotos muestran el Pont Neuf, el famoso puente construido de 1578 a 1606 en la capital francesa... |
|
Obligación de propagar la fe Es de advertir que en este orden de cosas que pertenecen a la fe cristiana hay deberes cuya exacta y fiel observancia, si siempre fue necesaria para la salvación, lo es incomparablemente más en estos tiempos... |
|
Capítulo 8: Como en Palestina, hace 2000 años... Las apariciones de Fátima habían dejado de ser un evento local, un caso extraño que envolvía a tres niños incultos de la serranía, para convertirse en un evento nacional con repercusiones más allá de las fronteras, entre los soldados portugueses apostados en Francia... |
|
El milagro eucarístico de Eten En el norte del Perú, a menos de veinte kilómetros de la ciudad de Chiclayo, se ubican hoy en día los pintorescos distritos de Eten y Puerto Eten... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino