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Compuesto por santa Rosa de Lima Esta oración o letanía, que nos revela el alto grado de unión con Dios alcanzado por la santa limeña, ha llegado a nosotros gracias a unos apuntes del sacerdote dominico fray Pedro de Loayza, incluidos en el proceso de su canonización.
Y así, este testigo [fray Pedro de Loayza] nunca oyó a la bendita Rosa suspirar ni hacer otra acción que fuese para alivio de su cuerpo, en imitación a cierto santo llamado Gregorio López, que murió en la Nueva España, y cuya vida había leído esta santa y a quien alababa mucho. Y de aquí provino que la santa diese orden de que se le hiciese una letanía de ciento cincuenta atributos divinos, puestos en orden de diez en diez, y al final de cada diez un Gloria, a manera de Salterio o Rosario, ante la cual letanía, la bendita Rosa dijo a este testigo que el demonio temblaba y huía […]. Y para que se entienda esta letanía que rezaba la bendita Rosa, pide este testigo que se traslade a la letra, al pie de esta pregunta, toda ella, como la tiene escrita en un librillo. El cual, para el dicho efecto, lo exhibió ante mí, el presente notario, y sacado a la letra, dice de esta manera: Salterio de ciento cincuenta nombres y epítetos divinos, sacados de la Divina Escritura y de la doctrina de los Santos Padres, compuesta a manera de letanía para invocar y alabar a la Santísima Trinidad.
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