Ambientes Costumbres Civilizaciones Palazzo Ducale de Venecia

El palacio del esplendor

Plinio Corrêa de Oliveira

El Palacio de los Dogos, en Venecia, es mundialmente famoso. También se conoce como Palazzo Ducale, en italiano. Es el palacio del esplendor.

Doge es la forma italiana de dux, palabra latina que significa jefe, líder, príncipe. De esta expresión se derivó el título nobiliario equivalente de duque, que adaptado al dialecto del Véneto, dio origen a doxe, título del jefe de Estado de la república aristocrática de Venecia.

Había un libro, llamado Libro de Oro, en el que figuraban los nombres de todas las familias nobles de Venecia. Muchas de estas familias tenían derecho a elegir al Doxe. Y, una vez elegido, era llevado a este palacio, donde residiría y donde funcionaban los órganos del gobierno veneciano.

Observen que en el palacio hay una aparente inversión del orden que sorprende, pero que revela el talento de los constructores. La fachada está formada por arcos ojivales, al estilo gótico veneciano.

Y sobre esos arcos se asienta la parte más robusta, una especie de “cajón”, lo que provoca una sensación de inversión, debido al hecho de que la parte pesada se encuentra sobre la parte ligera. Normalmente, sería lo contrario.

Sin embargo, el palacio, que en teoría sería pesado, se vuelve ligero porque apoya su peso sobre dos pisos de “encaje” de piedra. Es una paradoja.

¿Cómo es posible que un “cajón”, sostenido sobre soportes aparentemente frágiles, pueda dar una sensación de equilibrio? —¡Eso es talento! Un constructor creó esta paradoja y de ella hizo surgir una armonía preciosa.

¿Cómo rompió la monotonía del “cajón”? —Fíjense en el centro, hay una especie de balcón. ¡Ese balcón rompe la monotonía y es imponente! Desde allí se tiene la mejor sensación de acercarse al mar y estar en contacto con él.

El palacio, según cierta perspectiva, parece albergar algo de melancolía, algo de tristeza. ¿Se puede decir que el edificio sonríe, que es festivo? —No. Es armónicamente serio. No tiene ningún tipo de ceño fruncido. Es afable. Pero hay en él una tristeza indefinible, que marca una de las bellezas del palacio.

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Tesoros de la Fe N°294 junio 2026


Lección de fe y confianza en el Sagrado Corazón
Palabras del Director Nº 294 – Junio de 2026 Cristianos solo de nombre Acto de desagravio al Sagrado Corazón de Jesús La gran peste de Marsella de 1720 Donde el cristianismo retrocede, el islam avanza San Rodolfo Gabrielli ¿La resurrección de Cristo fue un hecho empírico accesible a los métodos de la historia científica? Palazzo Ducale de Venecia La vuelta al mundo



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