Palabras del Director Abril de 2022 – Año XXI

Estimados amigos:

En la edición de marzo del 2020, Tesoros de la Fe presentó fragmentos del libro “Jesucristo, su Vida, su Pasión, su Triunfo”, del padre Augustin Berthe (1830-1907), misionero redentorista francés, profesor de retórica y célebre escritor.

En los pasajes ya transcritos, narra la pérfida conspiración del Sanedrín (un tribunal de ancianos judíos, encabezado por los sumos sacerdotes Anás y Caifás) para obtener del cobarde gobernador romano Poncio Pilatos la condena del mayor inocente de todos los tiempos: Nuestro Señor Jesucristo. Para el presente tiempo de Cuaresma, que comenzó el Miércoles de Ceniza (2 de marzo) y termina el Jueves Santo (14 de abril), ofrecemos a nuestros lectores la continuación de la desgarradora exposición del padre Berthe.

Tras la sórdida condena de Jesús, el autor expone y comenta su trágico desenlace: la crucifixión de la inocente víctima, cuando la naturaleza se cubrió de intenso luto por aquel incalificable crimen. En su narración, transita por el camino recorrido por el divino Salvador, desde el palacio de Pilatos hasta el Gólgota, cargando el enorme madero. Oprimido bajo su peso, fue golpeado y escarnecido por el populacho que era incitado por los jefes del Sanedrín. En esta vía dolorosa, entre tantas escenas conmovedoras tuvo lugar el encuentro —el más sublime de la historia— de Jesús con su Madre. Transida de dolor, la Virgen veía a su divino Hijo tratado como un vulgar criminal, padeciendo los peores tormentos físicos y morales, como la ingratitud de los hombres.

Por fin, en su grandeza solar, aunque desgarrado, el Rey de reyes y Señor de señores llega a la cima del Calvario, donde es clavado en una cruz entre dos vulgares ladrones. Desde entonces, la cruz, que era un símbolo de infamia, se transforma en un símbolo de gloria. En efecto, hoy resplandece victoriosa en lo más alto de las iglesias y de las coronas reales.

En Jesús y María,

 El Director

Santa Faustina Kowalska, Apóstol de la Divina Misericordia El fin legítimo de la guerra es la paz en la justicia
El fin legítimo de la guerra es la paz en la justicia
Santa Faustina Kowalska, Apóstol de la Divina Misericordia



Tesoros de la Fe N°244 abril 2022


La Crucifixión El crimen más horrendo de toda la historia
Santa Faustina Kowalska, Apóstol de la Divina Misericordia Abril de 2022 – Año XXI El fin legítimo de la guerra es la paz en la justicia La crucifixión y muerte de Jesucristo San Conrado de Parzham ¿Es coherente llamarse católico y practicar ritos de otras religiones? Cheverny: Lo maravilloso del equilibrio



 Artículos relacionados
El matrimonio feliz La mesa familiar, el crucifijo y la cuna. En el presente artículo trataremos de los dos primeros; dedicaremos un artículo aparte para la tercera cosa: la cuna...

Leer artículo

Jesucristo, Rey de reyes y Señor de señores Roma reinaba entonces en el universo y Satanás reinaba en Roma. Bajo el nombre de Júpiter, de Mercurio, de Apolo, de Venus, de una infinidad de dioses y diosas, se hacía adorar en toda Europa. Tenía sus templos, sus altares, sus sacrificios, sus fiestas, sus juegos solemnes en que a veces diez mil gladiadores se degollaban unos a otros entre los aplausos de cien mil espectadores...

Leer artículo

Grandezas inconmensurables de San José Hoy que vivimos en el auge del proceso de autodemolición de la Iglesia y de descristianización de Occidente, el auxilio y la protección de san José se vuelven cada vez más necesarios...

Leer artículo

San Benito José Labre Benito José nació el 26 de marzo de 1748 en Amettes, en la diócesis de Boulogne, al norte de Francia. Era el mayor de los 15 hijos de Juan Bautista Labre y Ana Bárbara, miembros de la clase media local, que dieron a su numerosa prole una profunda educación religiosa, de manera que varios de ellos siguieron la vocación sacerdotal...

Leer artículo

El fin legítimo de la guerra es la paz en la justicia En primer lugar, hay guerras que son justas. Son las que están destinadas a reprimir una acción culpable del adversario...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino