Verdades Olvidadas “Solo el ateísmo comunista ha sido capaz de blasfemar contra la Madre de Dios”

Difícil sería la vida de la familia, si la madre faltara. La Iglesia es la gran familia de Dios. Dios brindó una Madre a su familia: la bienaventurada Virgen María, Madre de Dios y nuestra Madre. Mis queridos fieles, nuestros padres y nuestros abuelos han constelado nuestra patria de iglesias consagradas a la Santísima Virgen.

Su imagen brillaba sobre los estandartes de nuestros ancestros cuando estos combatían “por la cruz y por la libertad”; al pie de sus altares los penitentes se arrodillaban, implorando al Señor el perdón de sus pecados. Por la intercesión de Aquella que es el refugio de los pecadores, nuestros abuelos ponían en ella su esperanza en los momentos difíciles de su vida personal y nacional. Continuad la tradición de vuestros padres.

Por otra parte, vosotros sois exhortados a esto por los Supremos Pastores de la Iglesia, supremos maestros de la fe. Si, con sincero y perseverante corazón, veneráis y amáis a la Madre de Dios, para vosotros también se cumplirá lo que predijo el sabio: “Quien respeta a su madre es como quien acumula tesoros” (Eclo 3, 4).

Solo el ateísmo comunista ha sido capaz de blasfemar contra la Madre de Dios; blasfemias que condené ya en 1946, en el transcurso del famoso proceso, gracias al cual se esperaba poder borrar de nuestra patria a la Iglesia Católica con un trazo de pluma. ¡Que el Señor no permita nunca que alguno de vosotros imite a estos desdichados que insultan a la Madre de Dios! A tal individuo se aplica la palabra del mismo sabio: “Quien irrita a su madre, será maldecido por Dios” (Eclo 3, 16).

Finalmente, queridísimos hijos, puesto que Dios es caridad como dice el Apóstol, amaos los unos a los otros. Amaos siempre fraternalmente. Sean un solo corazón y una sola alma.

Pero amad también a vuestros enemigos, pues la orden de Dios: “Para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir el sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos” (Mt 5, 45). Que esta maldad no os impida amar a vuestros enemigos: una cosa es el hombre, otra cosa es su maldad. El hombre, dice san Agustín, es obra de Dios; la maldad es obra del hombre; ama lo que Dios ha hecho, y no lo que el hombre ha ocasionado.

 

Beato Aloysius Stepinac (1898-1960), cardenal arzobispo de Zagreb (Croacia), Testamento Espiritual in http://www.studiacroatica.org.

Palabras del Director Nº 293 – Mayo de 2026 La Virginidad de María
La Virginidad de María
Palabras del Director Nº 293 – Mayo de 2026



Tesoros de la Fe N°293 mayo 2026


¡Ave Maria, gratia plena!
Palabras del Director Nº 293 – Mayo de 2026 “Solo el ateísmo comunista ha sido capaz de blasfemar contra la Madre de Dios” La Virginidad de María San Ubaldo de Gubbio ¿Puedo o no puedo casarme con una joven evangélica? Antes de eso, ¿ella tendría que convertirse al catolicismo? Civilización y tradición Retablo de María Auxiliadora



 Artículos relacionados
¿En nombre de quién mandó Jesús a bautizar? Si Jesús ordenó a los apóstoles bautizar a las personas que deseaban convertirse al cristianismo usando las palabras “en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”, ¿por qué entonces ellos las bautizan en nombre de Jesús, conforme el libro de los Hechos?...

Leer artículo

La maravilla de la creación en el movimiento universal de todas las cosas Cuando se habla de obras, el espíritu se vuelve naturalmente para cosas que Dios creó: desde una piedra hasta el ángel. De ese modo, nos acordamos de las bellezas de la naturaleza...

Leer artículo

La fiesta de san Antonio En la festividad de san Antonio, los pastores de Aljustrel sacan sus ovejas a pastar mucho más temprano que otros días y regresan con ellas para encerrarlas a eso de las nueve, a buena hora para oír la misa cantada de las diez...

Leer artículo

Procesión de San Antonio en Madrid Dan las siete en el gran reloj de la esquina. En el atardecer de este luminoso 13 de junio, procesiona por las calles de Madrid la imagen de san Antonio...

Leer artículo

El hombre mediocre Al mediocre le agradan los escritores que no dicen ni sí ni no, sobre ningún tema, que nada afirman y que tratan con respeto todas las opiniones contradictorias...

Leer artículo





Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino