Palabras del Director Palabras del Director Nº 296 – Agosto de 2026

Estimados amigos:

En diversos momentos de su vida, Plinio Corrêa de Oliveira (1908-1995) tuvo ocasión de comentar a los santos peruanos. Llamaba su atención el número de personas entonces canonizadas y la prestancia de cada una de ellas.

En santo Toribio Alfonso de Mogrovejo, inquisidor general de Granada y arzobispo de Lima, veneraba su desvelo apostólico y la santidad de su vida. Se encantaba con la musicalidad de su nombre. Toribio (de turíbulo: incensario), un hom­bre que se consume de celo por la gloria del Señor.

A san Martín de Porres lo empezó a conocer al recibir de obsequio una reliquia suya en medio de otras. Adquirió un libro con su biografía, quedó impresionado con la multiplicidad de sus milagros y le tuvo en adelante una gran devoción.

Por supuesto que oyó hablar de la beata arequipeña sor Ana de los Ángeles y del venerable mercedario fray Pedro Urraca, a quien propuso de ejemplo por sus batallas contra el demonio.

Según entendía Plinio Corrêa de Oliveira, Dios no suscitó para la conversión del Nuevo Mundo a un gran predicador que recorriera el continente de un extremo a otro. Hubo, sin duda, santos predicadores que se destacaron en tal o cual lugar, pero cuyo ámbito de acción era restringido. Fue necesaria un alma que estuviera dotada de una misión de carácter universal y para ello la Divina Providencia escogió a una mujer, a santa Rosa.

Alma penitente y suplicante, hizo en el plano de la comunión de los santos lo necesario para salvar a la América de su tiempo. Su fama de santidad recorrió el continente entero, dando lugar a numerosos milagros y conversiones. Suscitando un espíritu de penitencia y de mortificación, tan duro y tan difícil de suscitar. Con lo cual frenó en gran medida la corrupción de las costumbres y creó condiciones menos favorables para la revolución anticristiana, que optó por una marcha más lenta.

Les invito, pues, a disfrutar de otros valiosos comentarios del ilustre pensador y líder católico sobre nuestra querida santa y patrona.

En Jesús y María,

El Director

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Tesoros de la Fe N°296 agosto 2026


¡Gloria a ti, Rosa bendita, del Perú radiante estrella, flor de los Cielos más bella que la flor de Jericó!
Palabras del Director Nº 296 – Agosto de 2026 Plegaria a santa Rosa de Lima por América La primera santa de América ¿Qué motiva a un pastor bautista a abandonar su religión y entrar en la Iglesia Católica? San Cesáreo de Arlés ¿Sería teológicamente incorrecto rendir culto a una parte del Cuerpo de Jesús, como por ejemplo a su Corazón? Vencer el peligro y saborear la victoria por adelantado La procesión del 15 de agosto en Heist-aan-Zee



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