Felipe Barandiarán Un piadoso campesino lleva en brazos a su niño enfermo ante el altar de la Virgen. Con la cabeza inclinada, compungido gesto y descalzo —sus botas en el suelo, junto a su sombrero— implora misericordia a la que es aclamada con el título de “Salud de los Enfermos”. De rodillas, bajo la lámpara de plata del Santísimo Sacramento, enlazando una vela entre sus manos, la madre implora en silencio. Revestido con la sobrepelliz y la estola, este curtido sacerdote recita unas oraciones a la luz de la vela del muchacho de semblante serio que le asiste. En la otra mano, el joven porta el calderillo de agua bendita y el hisopo, pues que el rezo culmina con la bendición. Por un ventanuco a nuestra espalda, simétrico al que vemos, los rayos del sol rompen la penumbra de esta iglesia parroquial de San Miguel de Pajares, cercana a su casa familiar, a la que el artista acudía durante los veranos. * * * La Virgen acoge con bondad y les concede alivio a quienes con fe y confianza acuden a Ella en las necesidades de la vida, en la enfermedad y en el sufrimiento. Y es que, como reza el Memorare… Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir, que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestro auxilio y reclamando vuestro socorro, haya sido abandonado por Vos. Animado con esta confianza a Vos también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes; y gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana. No despreciéis mis súplicas, oh Madre de Dios, antes bien oídlas y acogedlas benignamente. Así sea.
|
“Tened confianza, Yo vencí al mundo” |
|
Paseo en burro por la playa Un grupo de señoritas dan un paseo en burro por la playa. Una difusa luz atraviesa las grisáceas nubes que dominan el cielo y se refleja en la arena iluminando la escena... |
|
El traje, espejo de una época Desde un punto de vista meramente material, es decir, en cuanto al servicio que presta al cuerpo, el traje es un mero abrigo. A lo sumo se le puede reconocer la función de proteger un cierto pudor que brota de las profundidades del instinto. Pero quien reconoce que el hombre no es únicamente materia, sabe también que el traje no es solo un abrigo, sino que, según el orden natural de las cosas, debe prestar asimismo un servicio al espíritu... |
|
Penitencia, perdón y esperanza para un mundo devastado por el pecado Eco fiel del mensaje evangélico, las apariciones de la Santísima Virgen en Lourdes hacen resaltar de manera sorprendente el contraste que oponen los juicios de Dios a la vana sabiduría de este mundo... |
|
Súplica junto al Pesebre Se aproxima una vez más, Señor, la fiesta de vuestra Santa Navidad. Una vez más, la Cristiandad se apresta a veneraros en el pesebre de Belén, bajo el centelleo de la estrella, o bajo la luz, aún más clara y refulgente, de los ojos maternales y dulces de María... |
|
Santa Gertrudis de Helfta Muy poco se sabe de la vida de santa Gertrudis. Los cinco libros de sus revelaciones nos ofrecen escasa información sobre su vida... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino