Monje benedictino y después obispo de York, donde sucedió a San Bosa. Notable por su contemplación continua, santidad de vida y don de milagros, tuvo su biografía escrita por San Beda, el Venerable, a quien ordenara sacerdote.
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Devociones marianas en el mundo |
Vista de la ciudad portuaria de Siracusa, con la imagen del Inmaculado Corazón de María en el momento mismo del llanto |
Artículo de portada
La Virgen de las Lágrimas de Siracusa Al comienzo la joven imaginó que se trataba de una alucinación. No obstante, al constatar que las lágrimas escurrían con más frecuencia, no teniendo fuerzas para levantarse, llamó a gritos a sus familiares: “¡Vengan a ver el cuadro de la Virgen que llora!”... |
Palabras del Director V
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