Recibió en el bautismo el nombre de Eufrasio. Antes de los 17 años tomó el hábito de capuchino, cambiando su nombre por el de José. En 1687 fue nombrado, a su pedido, misionero en Constantinopla, a fin de conceder alivio e instrucción a los cristianos que se encontraban esclavizados por los mahometanos. Habiendo sido acusado de asesinato, fue torturado y milagrosamente salvado por un ángel, que le ordenó volver a Italia.
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Devociones marianas en el mundo |
La espadaña de la iglesia parroquial de San Blas, recibe las primeras luces del sol |
Artículo de portada
María del Buen Suceso y el Púlpito de San Blas Según el historiador jesuita, P. Rubén Vargas Ugarte, el más preciado tesoro que guarda la iglesia cusqueña de San Blas, es una imagen de María Santísima que se descubrió en la pared lateral del templo el día 2 de julio de 1670. Como la noticia se divulgó por la ciudad, acudió mucha gente a contemplarla. Entre la muchedumbre se encontraba un mudo, conocido del vecindario, el cual exclamó al verla: «Ésta es la Virgen del Buen Suceso, Madre y Patrona de la Parroquia de San Blas»... |
Palabras del Director V
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