Recibió en el bautismo el nombre de Eufrasio. Antes de los 17 años tomó el hábito de capuchino, cambiando su nombre por el de José. En 1687 fue nombrado, a su pedido, misionero en Constantinopla, a fin de conceder alivio e instrucción a los cristianos que se encontraban esclavizados por los mahometanos. Habiendo sido acusado de asesinato, fue torturado y milagrosamente salvado por un ángel, que le ordenó volver a Italia.
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Devociones marianas en el mundo |
Basílica de Nuestra Señora de las Victorias, en París, donde se venera a la portentosa imagen del mismo nombre |
Artículo de portada
Nuestra Señora de las Victorias «Habíamos visto ya todas las maravillas de París. Yo sólo encontré una que verdaderamente me encantó, y esa maravilla fue: Nuestra Señora de las Victorias. Las gracias que me concedió me emocionaron tan profundamente, que sólo mis lágrimas…» (Santa Teresita del Niño Jesús)... |
Palabras del Director V
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