Recibió en el bautismo el nombre de Eufrasio. Antes de los 17 años tomó el hábito de capuchino, cambiando su nombre por el de José. En 1687 fue nombrado, a su pedido, misionero en Constantinopla, a fin de conceder alivio e instrucción a los cristianos que se encontraban esclavizados por los mahometanos. Habiendo sido acusado de asesinato, fue torturado y milagrosamente salvado por un ángel, que le ordenó volver a Italia.
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Devociones marianas en el mundo |
La Anunciación (1425-1430), Masolino da Panicale – Galería Nacional de Arte, Washington |
Artículo de portada
María en el misterio de Cristo Dios Padre entregó su Unigénito al mundo solamente por medio de María. Por más ruegos que hayan elevado los profetas y santos de la antigua ley durante cuatro mil años a fin de obtener dicho tesoro, solamente María lo ha merecido... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino