Recibió en el bautismo el nombre de Eufrasio. Antes de los 17 años tomó el hábito de capuchino, cambiando su nombre por el de José. En 1687 fue nombrado, a su pedido, misionero en Constantinopla, a fin de conceder alivio e instrucción a los cristianos que se encontraban esclavizados por los mahometanos. Habiendo sido acusado de asesinato, fue torturado y milagrosamente salvado por un ángel, que le ordenó volver a Italia.
|
Devociones marianas en el mundo |
San Pedro interpelado por la criada niega a Jesús (cf. Mt. 26, 69-75). La negación de San Pedro (1625), Nicolás Tournier — Museo del Prado, Madrid |
Artículo de portada
Y Jesús miró a San Pedro... Ojos claros, serenos, que vuestro Apóstol Pedro han ofendido, mirad y reparad lo que he perdido. Si atado fuertemente, queréis sufrir por mí y ser azotado, no me miréis airado, porque no parezcáis menos clemente. Pues lloro amargamente, volved ojos serenos, y pues morís por mí, miradme al menos... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino