Recibió en el bautismo el nombre de Eufrasio. Antes de los 17 años tomó el hábito de capuchino, cambiando su nombre por el de José. En 1687 fue nombrado, a su pedido, misionero en Constantinopla, a fin de conceder alivio e instrucción a los cristianos que se encontraban esclavizados por los mahometanos. Habiendo sido acusado de asesinato, fue torturado y milagrosamente salvado por un ángel, que le ordenó volver a Italia.
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Devociones marianas en el mundo |
Jesús entre los Doctores (1558), Paolo Veronese – Museo del Prado, Madrid |
Artículo de portada
María Santísima, modelo de resignación Nuestra Señora nos enseña cómo enfrentar aquello que nos contraría, a aceptar resignadamente la voluntad de Dios, sin perder el ánimo ni disminuir el amor hacia Él. Un ejemplo de ello lo encontramos en el episodio de la pérdida del Niño Jesús en el Templo... |
Promovido por la Asociación Santo Tomás de Aquino