Recibió en el bautismo el nombre de Eufrasio. Antes de los 17 años tomó el hábito de capuchino, cambiando su nombre por el de José. En 1687 fue nombrado, a su pedido, misionero en Constantinopla, a fin de conceder alivio e instrucción a los cristianos que se encontraban esclavizados por los mahometanos. Habiendo sido acusado de asesinato, fue torturado y milagrosamente salvado por un ángel, que le ordenó volver a Italia.
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Devociones marianas en el mundo |
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Catolicismo y Civilización En los últimos siglos, a raíz de la industrialización y los descubrimientos científicos, muchos imaginaron que la humanidad entraría en una era “paradisíaca”, en que la tecnología resolvería todos los problemas. ¡Mera fantasía!... |
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